viernes, 24 de marzo de 2017

Colección PEQUEÑOLÓGUEZ

Desde que la conozco, la editorial Lóguez ha sido una de mis favoritas, de las que sigo, una de esas a la que acudir cuando se busca calidad, cuando se quiere algo diferente y bueno, cuando deseas sorpresas, cuidado, delicadeza, cariño, humor y, especialmente, manterte lejos de ñoñerías, imposiciones de valores moralistas y libros receta.

Últimamente estoy muy atenta a sus títulos para los más pequeños y la verdad es que no tienen desperdicio. En su colección PEQUEÑOLÓGUEZ han publicado desde 2015 una serie de libros escritos por Cédric Ramadier e ilustrados por Vincent Bourgeau que han ido directamente a mi repertorio. Son libros de cartoné cien por cien interactivos, que no tienen sentido sin la implicación absoluta y directa del lector.

Empecemos por ¡Que viene el lobo!
Este libro lo conté por primera vez en Edimburgo, en inglés a niños españoles y en español a niños escoceses, todos ellos menores de cuatro años. Un éxito rotundo. El lobo se acerca lentamente, con cada paso de página la narración avanza tensa, pero, menos mal, el texto nos da instrucciones para deshacernos de él. Nos dice que inclinemos el libro, de manera que el lobo, en la siguiente página, se está cayendo porque el suelo se ha inclinado. Nos dice que demos la vuelta al libro y, vaya, el lobo casi se cae, pero se ha agarrado a una rama. Y así hasta el final. ¿Conseguirá el lobo llegar hasta nosotros? Los niños no paran de reírse cuando ven al lobo sufriendo las consecuencias de nuestros movimientos con el libro. Absolutamente recomendable.


Por otro lado, Comer un lobo, un libro alegremente irónico.
Desde la primera página el mira directamente al lector. En la página impar se encuentra el texto, en páginas que van cambiando de color. En la página par, el cerdito va enumerando la receta para Comer un lobo. Quiere cambiar la historia. Está harto de que el lobo siempre termine comiéndose al cerdito, así que hoy va a ser él el que se coma al lobo. Desgraciadamente, él no tiene un lobo. Pero cuando mira en la despensa… ¡ahí está! Y mientras él sale corriendo disparado y en la imagen le vemos huir, el texto nos dice sus palabras: Siempre la misma historia…


Por último, El libro que duerme.
El propio libro es el protagonista. Todo él como formato en las páginas pares. En las impares, sobre fondo del mismo color, aparece un ratoncito que se dirige al lector y le pide que pregunte al libro si está preparado para irse a dormir y que revisa toda la rutina que los niños llevan a cabo antes de irse a la cama. Finalmente, el libro se queda dormido.
Son libros que merece la pena tener en la biblioteca de los más pequeños y disfrutar leyendo y contando con ellos.


Atentos porque a partir del 7 de abril aparece un nuevo título: El libro enfadado, con el mismo formato de El libro que duerme. ¡Promete!

martes, 21 de marzo de 2017

Morder la poesía: alimentarse

En la Revista Kidslife de este bimestre, que puedes descargar AQUÍ, en la sección CUENTÓPOLIS, celebro el Día Internacional de la Poesía con este artículo. ¡Alimentémonos bien!



viernes, 17 de marzo de 2017

Cuentopolibros en Kidslife

¿Aún no conoces la Revista Kidslife?

Desde el pasado mes de septiembre, cada bimestre puedes encontrar en los Centros Escolares, Bibliotecas y lugares destinados a la infancia en Tenerife un ejemplar de esta revista, donde estoy colaborando con la sección CUENTÓPOLIS. En ella escribo un pequeño artículo relacionado con la Narración Oral o la Literatura Infantil. Incluye el apartado CUENTOPOLIBROS, donde recomiendo algunas lecturas para los más pequeños, para los que empiezan a leer y para los que ya leen, así como un libro en inglés. 
La revista del bimestre marzo-abril puedes descargarla AQUÍ, así como los anteriores. 
Les dejo a continuación las recomendaciones de libros de la sección para que los tengan a mano. 

SEPTIEMBRE-OCTUBRE

NOVIEMBRE-DICIEMBRE

ENERO-FEBRERO 

 MARZO-ABRIL

lunes, 13 de marzo de 2017

Vale, buenas noches


Vale, buenas noches, es un libro estupendo escrito por Jory Johns e ilustrado por el fantástico Benji Davies. Está editado por Andana Editorial y pueden comprarlo desde su página web o encontrarlo en su librería más cercana.

La primera vez que supe de este libro fue en noviembre del año pasado, en una enorme librería en Edimburgo. Leí aquel Goodnight already y lo apunté en mi lista de libros por comprar. No tenía ni idea de que poco después descubriría que Andana lo publicaría en España. Qué fantástica noticia.

El libro es muy divertido. Una historia sencilla, bien contada, maravillosamente ilustrada y editada. Merece toda su atención si quieren pasar un buen rato en familia leyendo en voz alta a cualquier hora, pero especialmente a la hora de dormir.

Oso quiere dormir. La ilustración nos muestra, con fondo azul, a un Oso ojeroso, encantado con la idea de irse a la cama. Sin embargo Pato, su vecino, no tiene nada de sueño y no para de despertar a Oso y proponerle las ideas más variadas, creativas y salvajes para pasar el rato juntos. Oso le escucha pero también le ignora, despidiéndole cada vez con un "Vale, Buenas noches"y pensando únicamente en volver a la cama.

La dicotomía en los estados de ánimo de ambos personajes, plasmados de forma estupenda en las ilustraciones es fuente de humor segura. El fondo que rodea la casa del Oso es la mayoría del tiempo azul oscuro y el del energético Pato, amarillo brillante.

Es tan fácil sentirse identificado con el Oso y con el Pato... todos hemos sido alguna vez uno u otro, y si tienen niños/as, ya saben exactamente con quién podemos identificarles. Es una escena familiar contada con mucha gracia que encantará a los mayores y pequeños de la casa, adoren o renieguen de la hora de irse a dormir.

Aquí les dejo una pequeña muestra. ¡Yo ya lo he incluido en mi repertorio!

¡A disfrutar!

domingo, 12 de marzo de 2017

De la abuela a la postal. ¡Viva ATRAPALABRAS!

Imagen: María Pascual

La literatura está viva y respira en las calles, en los que leen y escriben, en los que cuentan, en los que recuerdan lo que les han contado o lo que han leído. En librerías, teatros, bibliotecas, cines. Y, gracias al proyecto ATRAPALABRAS, en cualquier lugar. Donde menos te lo esperes puedes encontrar una postal con cuento. Con un pequeño cuento y una ilustración. Uno diferente cada mes.

ATRAPALABRAS es ideado y sostenido por Légolas Colectivo Escénico, una pareja de narradores y amantes de la literatura que cada mes invitan a una pareja para que escriba e ilustre una postal.

El pasado mes de febrero tuve la suerte de escribir un pequeño texto para una de estas postales viajeras. El texto es una anécdota que mi abuela me contó hace muchos años, algo que pasó a muchas abuelas y madres en su tiempo. Cuando Légolas me pidieron un texto, no dudé. Mi abuela me contó pocas cosas de su infancia y la echo muchísimo de menos, de modo que esta postal ha sido una manera especial de tenerla cerca.

El texto fue ilustrado por María Pascual, que ya había puesto color y forma a mis palabras hace unos meses  en un texto sobre mi hermana que publicamos en la Revista La Leche.

Cuando vi la ilustración que había creado me quedé fascinada. Ella es de Madrid y la ilustración estaba llena de referencias a la ropa canaria de las magas o campesinas. Le he preguntado por su proceso de creación y esto es lo que me ha respondido:

Al leer el relato de Laura, de nuevo añoré a mi abuela y recordé lo que disfrutaba escuchando las historias que me contaba sobre su niñez. Desde que murió, me dedico a apadrinar abuelos ajenos. También había un lavadero en la aldea en la que nacieron y vivieron mis abuelos hasta que se casaron. Imaginé el bullicio de las mujeres hablando mientras frotaban enérgicamente sus pilas de ropa hasta dejarlas bien limpias. Pensé en la guerra civil, en las guerras que hoy siguen destrozando vidas y en lo diferente que es la infancia de estos niños a los que les toca asumir responsabilidades de adultos, ya desde muy pequeños. Pensé en la imitación de los roles de los adultos que llena los juegos de los niños y en la diferencia entre jugar a las muñecas y hacer realmente de padres de una saga de hermanos. Busqué muñecas antiguas de esas que hoy nos dan bastante yuyu y me detuve en las de cartón. Empecé a visualizar niñas articulables de cartón y eslogans absurdos proclamando las bondades de estas piezas económicas, sencillas, resistentes, ¡tan, tan apañadas! Recordé los recortables que guardaba mi abuela con los que yo jugué de pequeña y las revistas que tenía llenas de patrones y modelos. Me pregunté cómo sería la abuela de Laura y empecé a recopilar fotos de niñas canarias de entonces. Me fascinaron las capas y capas de ropa tradicional de los campesinos y los nombres de las prendas, como las palabras nuevas que se aprenden con los relatos sonoros de los abuelos. Entre niñas-muñecas-mujercitas recortables, pañales y patrones de costura, salió esta tarjeta de papel.


En fin, ha sido una bonita experiencia. Ahora tengo 100 postales preparadas para ser repartidas y escondidas, para viajar y buscar lectores. María tiene otras 100. Si encuentras una, puedes comentar lo que quieras en proyectoatrapalabras.blogspot.com

martes, 28 de febrero de 2017

La cabra que no estaba


Acabo de terminar de leer "La cabra que no estaba", de la gran pareja Pablo Albo (texto) y Guridi (ilustraciones). Está editada por FUN READERS, una editorial joven dirigida a público infantil que, según ellos mismos cuentan, creen en la diversión como la mejor forma de acercar la literatura a los más pequeños. Buscan textos originales y crean una edición muy cuidada de aquellos libros que les habría gustado leer cuando eran pequeños.
Es comprensible que, con ese objetivo, hayan dado con tan genial pareja para publicar este libro, una novela infantil-juvenil con la que iniciaron su proyecto editorial en 2015.

No he podido divertirme más con el libro. Las carcajadas se oían por todo el vecindario. Me ha parecido maravillosamente escrito, estupendamente ilustrado y deliciosamente editado.

La historia comienza cuando amanece en la granja. Los animales que viven allí despiertan: el gallo, las cinco gallinas, el burro, el cerdo, los ratones (incluyendo al rezagado)... Se oyen gritos que no saben de dónde vienen y piensan que es la cabra, a la que puede estarle pasando algo.
El día entero lo invierten divagando sobre qué le puede haber pasado, tramando un plan para ayudarla y contando sus historias personales, a cual más cómica. El final, inesperado y tierno, cierra con broche de oro una historia sencilla pero con cuerpo y alma.

Me fascina la trama alargada, tomada con calma, con cariño, ocupando todas las páginas que sean necesarias para que los personajes se desplieguen y se cuenten a sí mismos. Me encanta el humor con el que Pablo hila las conversaciones de los animales, que se ve complementado por el humor de las ilustraciones de Guridi. Es estupendo el inicio, cuando todo en la granja está oscuro y nos pasamos dos dobles páginas en negro, hasta que el gallo canta y el fondo se vuelve blanco, comienza el día y la historia continúa. Las imágenes, en blanco y negro y con trazo grueso, nos muestran normalmente a los personajes (a veces con partes del cuerpo fuera de plano) y al paisaje. Me encanta el guiño que hace la editorial poniendo un chivo de cabra al libro en sí mismo utilizando la contracubierta.

El libro está dividido en siete capítulos que protagonizan los diferentes animales de la granja mientras cuentan su propia historia, sobre la libertad personal, la valentía, y, a modo general, sobre la amistad y trabajo en equipo. Pero sobre todo, sobre todo, con humor del bueno. Los personajes, perfectamente definidos, se van desarrollando cada capítulo y uno termina enamorado del burro, cegato y encantadoramente despistado, el cerdo, coherente y centrado, las gallinas, tan compenetradas, los ratones (especialmente el rezagado, que es para quererlo) y la desdeñosa gata.

Hay tantas cosas que me gustaron que sólo puedo decirles que si pueden, lo lean y si quieren, lo recomienden a los niños mayores. Chicos y chicas de más de siete años que no encuentran cosas ligeras y divertida para leer.
Es un texto perfecto para la lectura en voz alta e incluso para ser representado. Le falta poco para ser obra de teatro. ¡Disfruten!

jueves, 16 de febrero de 2017

¿Bragas? ¿Calzoncillos? Ah! Underwear!


Últimamente he adquirido unas cuantas novedades en literatura infantil (cómo no) que me han interesado viendo las reseñas que se han hecho de ellas para preparar nuevas sesiones. Entre esas novedades está “Los calzoncillos del Oso Blanco” de Tupera Tupera, editado por Andana, un divertido libro con troquelados con forma de calzoncillos. El Oso Blanco los ha perdido y el pequeño ratón le ayuda a buscarlos. Se van encontrando con calzoncillos de diferentes formas, tamaños, colores y colocación (de arriba abajo o en posición normal) y, al pasar la página, vemos los animales a los que pertenece. El final no lo desvelo.

El caso es que empezando a revisarlo en profundidad para ver cómo contarlo y jugarlo me he dado cuenta de que algunos personajes, debido a los detalles de la ilustración me sugerían ser femeninos. Aquí entré en un pequeño debate conmigo misma sobre los estereotipos de género, pero bueno, lo dejé pronto a un lado porque, pese a que unos calzoncillos podían perfectamente ser de color rosa, tengo claro que los calzoncillos que se venden en las tiendas para los niños no suelen llevar lacitos o volantes. La cuestión es que algunos animales me parecían femeninos, independientemente de la forma y color de los calzoncillos que lucieran. Entonces pensé en no sólo hablar de calzoncillos sino también de bragas, pero como “bragas” no me gustaba cómo sonaba, lo cambié por “braguitas”, que luego me sonó mucho peor porque si puedo evitar usar los diminutivos lo intento.

Así que entré en conflicto: ¿bragas y calzoncillos? ¿Sólo calzoncillos? No había rima, no había juego con el ritmo en el texto… tenía que recrearlo completo.

Y de pronto lo vi claro: el libro tenía que haber sido traducido del inglés. Porque en inglés probablemente fuera UNDERWEAR y eso rima con BEAR. Efectivamente: Polar Bear´s Underwear es el título del libro editado en lengua inglesa.


Investigando, ellos lo tienen maravillosamente solucionado a nivel de ritmo y rima:

Is that your pair, Polar Bear?
No, that´s not my underwear.

Durante todo el texto juegan con esas tres palabras rimadas. Pair of underwear, y Bear.

Sin embargo, en español más o menos sería: ¿Es esa tu ropa interior, Oso Blanco? No, esa no es.

Haber traducido “ropa interior” no habría funcionado porque, obviamente, “Calzoncillos” es mucho más cercano y comercial, pero no sirve como genérico, ya que es una palabra utilizada para ropa interior masculina. ¡Qué difícil tienen que haberlo tenido los traductores! Al final el libro ha quedado sin rima, sin ritmo y sin bragas tampoco.

El original está publicado en Japonés con este título:しろくまのパンツ, pero no puedo decir que sepa cómo ha quedado el resultado. No he podido averiguarlo pero intuyo que ellos mismos fueron los creadores del texto en inglés.
En fin, en ocasiones las traducciones de los libros son maravillosas,  apenas alteran el significado ni el juego que pueden dar a la hora de ser narrados. Y en otras ocasiones, sucede esto. Pero no pasa nada, ¡ya tengo un nuevo libro en mi repertorio para contar en inglés!